Enseñar a bailar frente a los monitores: una experiencia llena de primeras veces

La primera vez que di una clase virtual fue tan aterrador como la primera vez que me paré en un escenario. Soy profesora de danza árabe (también llamada danza oriental o danza egipcia) desde hace 5 años y la cuarentena me obligó a dar mis clases a través de una plataforma virtual. Lo más aterrador era la idea de hablarle al teléfono en una habitación «vacía». Todo cambió: la voz, la ropa, la luz, el celular, y las clases se convirtieron en un constante «Profe, no le veo los pies», «profe, se congeló», «se entrecorta la canción» y un «Amáá no veas videos en YouTube que se me pone lento el internet».

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