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Paro nacional:
cae la estatua de Belalcázar

La decisión que se tomó es venir a este lugar, reivindicar este lugar como parte de la memoria histórica y territorial del pueblo Misak en el Valle de Pubén.

Amanecimos en Cali con esta imagen del derribo del monumento a Sebastián de Belalcázar. Desconocemos al autor de la fotografía.

El 15 de abril de 2021 el ministro de Hacienda radicó en el Congreso el proyecto de reforma tributaria, la llamada «ley de solidaridad sostenible». Este fue el detonante para el actual paro nacional. Sin embargo, los motivos que impulsan la movilización de un gran número de colombianos oscilan entre el descontento por el proyecto y la desprotección social revelada por la crisis de la pandemia.

Para muchos es muy diciente que, a pesar del riesgo de salud pública, miles de ciudadanos decidan salir a las calles para llamar la atención del Gobierno sobre las problemáticas que, durante décadas, han vapuleado la dignidad y el bienestar de los colombianos. «Lo que nos mata no es el virus, sino el hambre», se dice en redes sociales.

En el marco de las movilizaciones de este día, un hecho histórico tuvo lugar: el derribo del la estatua de Sebastián de Belalcázar en Cali por parte del pueblo Misak.

¿Por qué está el pueblo Misak en Cali en el paro nacional?

En entrevista con un medio nacional, el secretario del Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (AISO) (integrador por los pueblos Misak, Nasa y Pijao) explicó lo siguiente:

«Llegamos acá en el marco de la convocatoria y la decisión de las autoridades de nuestro movimiento (…) para reivindicar la memoria histórica del pueblo Misak en el Valle de Pubén, para reivindicar la memoria histórica del cacique Petecuy que fue asesinado por la Corona española y por el genocida Sebastián de Belalcázar que lo acabamos de tumbar acá en Cali».

Caravana del pueblo Misak sobre la Calle Quinta. Magalico.

«Hemos venido en el marco del paro nacional y de la minga nacional, que seguimos convocando, para poder construir un poder colectivo, un poder popular para gobernar desde los pueblos, porque hasta el momento el uno por ciento de este país nos ha venido gobernando por más de 200 años y nosotros no podemos permitir que este puñado de personas nos sigan robando mediante leyes como la reforma tributaria, comprando aviones, tanques de guerra, despojando tierras. En Colombia se han despojado más de dos millones de hectáreas en el marco del conflicto armado. Desde 2016 nos han asesinado más de 900 líderes sociales entre indígenas, sindicalistas, campesinos y estudiantes, y Colombia ya no puede aguantar más».

Hasta el momento el uno por ciento de este país nos ha venido gobernando por más de 200 años y nosotros no podemos permitir que este puñado de personas nos sigan robando.

¿Quién es Sebastián de Belalcázar para el pueblo Misak?

Para muchos, Belalcázar, nacido como Sebastián Moyano y Cabrera, no es más que el fundador de Santiago de Cali, y su estatua no es otra cosa que un monumento al fundador. ¿Qué representa su imagen para el pueblo Misak?

El secretario del AISO lo aclara, explicando que el 16 de septiembre de 2020 se le realizó un juicio en Cauca a Sebastián de Belalcázar «por crímenes como genocidio, que es un delito internacional, despojo y acaparamiento de tierras, crímenes como violación masiva a mujeres».

Para ellos, Sebastián de Belalcázar no es un fundador, fue un genocida, un ladrón de tierras y un violador. Todo esto se encuentra contenido en la imagen del monumento que derribaron hoy:

«El mestizaje que hoy existe en estos departamentos [Cauca y Valle del Cauca] es a raíz de esa violencia. La forma de hacer esa paz interior, esa transición hacia la paz, es colocando símbolos que realmente expresen la realidad de los pueblos indígenas, de los campesinos, de los sectores populares. Yo creo que esto no representaba a los caleños, representa a un puñado de personas que han tenido el poder acá en este municipio».

La memoria colectiva

Es por esto que existen desencuentros frente a lo que representa el monumento caído. La memoria colectiva del pueblo Misak no es la misma que la que llevamos quienes hemos aprendido en las escuelas que Belalcázar, el conquistador, es a quien debemos la existencia de nuestra ciudad.

Más allá de acto del derribo, es importante reflexionar sobre las razones por las que ocurrió. Muchos se preguntan: ¿por qué tiraron una estatua?, y ese es el momento para contar una historia pocas veces contada que ha dejado al margen una realidad histórica nacional y latinoamericana: la historia del saqueo y el genocidio en la Abya Yala (América).

Caravana del pueblo Misak sobre la Calle Quinta. Magallico.

Acerca de la memoria colectiva del pueblo Misak, el secretario comenta en la misma entrevista lo que sigue:

«La decisión que se tomó es venir a este lugar, reivindicar este lugar como parte de la memoria histórica y territorial del pueblo Misak en el Valle de Pubén. Por eso la presencia de más de tres mil personas que es la memoria colectiva que todavía conserva sobre cómo nos despojaron los territorios, cómo asesinaron al cacique Payán, y es por eso que hoy nos encontramos acá. Sebastián de Belalcázar ya está caído y aquí estamos haciendo memoria colectiva para nosotros, para el país; ahora vamos a bajar a marchar con el movimiento estudiantil y con todos los sectores movilizados acá en Cali, e invitamos a una movilización y a un paro permanente».