• Categoría de la entrada:Opinión

«Among Us»: un pequeño reflejo de nuestra vida reciente

Es un juego que refleja bastante bien lo que son nuestras vidas actuales, un reflejo paradójico. ¿Paradójico? Sí, porque parece que nos distraemos con un escenario donde ocurren dinámicas similares a las de nuestra «nueva normalidad».

Jorge Medina

Among Us y el coronavirus.

Las personas morían en Wuhan. Morían lejos, en China. Algo maligno ocurría en las antípodas. Ojeábamos en los periódicos digitales que un virus había nacido, que había saltado de un murciélago para iniciar su cadena de contagios en un mercado de la ciudad, que se había escapado, malévola o accidentalmente, de un laboratorio fuertemente custodiado. Ahora no hay lugar en el mundo en el que este nuevo habitante no intente fundar sus colonias. Tiene una manera desesperada de defender su vida y nosotros intentamos defender las nuestras. 

Dicen los que saben que los virus no son seres vivos. Es como decir que lo que nos mata ya está muerto. ¿Nos contagia, antes que cualquier otra dificultad, la enfermedad de la muerte?

En este panorama, los videojuegos se han convertido en una de las tantas formas de pasar el tiempo durante el confinamiento, una forma de entretenimiento, de evasión, de conexión en línea con quienes no podemos (o no podíamos, depende de las restricciones normativas y de las decisiones personales) compartir un momento en un espacio físico y en un mismo tiempo. 

Ese espacio y ese tiempo ocurren en algunos videojuegos, espacios virtuales en interacción con nuestro tiempo, como en el ya popular Among Us, cuya sala de espera se ha convertido en uno de los lugares compartidos más visitados en la red. Pasó de tener 30 jugadores por hora a 60 millones de jugadores diarios que intentan, desesperadamente, ingresar a sus pequeños servidores. 

Es un juego que refleja bastante bien lo que son nuestras vidas actuales, un reflejo paradójico. ¿Paradójico? Sí, porque parece que nos distraemos con un escenario donde ocurren dinámicas similares a las de nuestra «nueva normalidad».

Antes de especificar directamente esas semejanzas y dejar abiertos algunos interrogantes, primero detengámonos un poco en lo que es Among Us y cuál es la manera de jugarlo, su mecánica. 

¿Qué es Among Us?

Among Us es un videojuego de rol multijugador en línea. Fue creado en 2018 por la desarrolladora independiente Innersloth, creadora de dos videojuegos que muchos recuerdan con cariño: Dig2China y The Henry Stickmin Collection

El 16 de noviembre de 2018, la compañía Innerlosth lanzó Among Us, con la posibilidad de adquirirlo gratis para iOS y Android, y mediante pago en Steam por un precio bastante económico. Actualmente se encuentra en $9.999.

Es un juego en dos dimensiones, con un mapeado pequeño, pero cargado de posibilidades, porque la mecánica del juego permite una amplia interacción con los escenarios, además de la fuerte carga interactiva entre los participantes.  

¿Cómo se juega Among Us?

Diez astronautas se encuentran en una nave, en la estación espacial o en la base construida en el planeta Polus. Cada uno lleva un traje con un color distintivo. Ciertamente, es un juego bastante colorido. Tienen una misión: reparar todos los daños del lugar, mantener el funcionamiento de la maquinaria para evitar morir por una explosión en el reactor o por una falla en el suministro del oxígeno.

Morir por falta de oxígeno, primera semejanza con nuestra vida real (perdonen la crudeza). 

Entre los diez astronautas hay dos impostores elegidos aleatoriamente por el juego (pueden ser tres o uno, dependiendo de la configuración que el administrador de la sala de juego decida aplicar). 

Los impostores tienen la misión de acabar con el mayor número de tripulantes posible, hasta ganar. ¿Quiénes son los asesinos? Han sido elegidos aleatoriamente; solo los elegidos saben que tienen esa función criminal. Los demás tripulantes solo tendrán sospechas. Asumen, además del rol del tripulante, el rol del detective. No saben quién es el portador de la muerte.

No saber quién porta la posible muerte, segunda semejanza con nuestra vida real (los portadores de esta pequeña pesadilla (o gran molestia) que nos acechas no necesariamente saben que lo portan, pues existen los asintomáticos; por el contrario, los impostores de Among Us saben en el cien por ciento de los casos que han sido elegidos, aunque a los ojos de los demás no presenten mayores síntomas).

Los impostores deben evitar ser descubiertos. Aquí empieza el juego de rol. Deben mentir, construir una narrativa que les permita escapar de toda sospecha y defenderse ante cualquier acusación. 

Los tripulantes, por su parte, se sumergen en el rol del detective. No solo deben reparar los elementos del lugar, sino también asumir el papel del investigador: estar atentos, deducir movimientos, encontrar implicados, hallar los cadáveres y generar hipótesis sobre el posible asesino. 

El juego es una evidente representación del relato policial. En este punto, resulta interesante la dinámica narrativa del juego y la significativa relación entre jugar y leer. Si durante el juego se construyen mentiras, relatos, tanto para evitar sospechas como para levantar falsas o ciertas acusaciones, el acto de la lectura es determinante. Se decodificarán, se comprenderán y se interpretarán las señales inmersas en las palabras de los demás, en los movimientos realizados en el mapa, en los inquietantes cruces de caminos, en las siluetas coloridas que parecen haber desaparecido en las esquinas oscuras, etcétera. 

A propósito, vale la pena escuchar este episodio del pódcast Diatribas, en el que se brindan unas ideas precisas sobre el ejercicio de la lectura y la dinámica del relato policial en este videojuego:

¿En qué momento ocurre este intercambio de narrativas? Cuando un tripulante descubre un cadáver. En ese momento se le activa a ese testigo un botón que puede ser clicado para convocar a una reunión.

Es la asamblea de astronautas. Es el momento para encontrar al culpable. 

Durante el desarrollo del juego no es posible un intercambio de palabras. Todo es acción, cada uno hace lo que le corresponde, sin una posible comunicación con otro jugador. Solo durante la asamblea es posible dialogar, pues el juego posee un chat que se activa exclusivamente en este momento.

Algunos prefieren jugarlo empleando aplicaciones como Discord, que permiten una comunicación grupal mediante una llamada. Siguiendo la mecánica del juego, solo hablan cuando se convoca a la reunión. Son las reglas del juego, hay que respetarlas para que sea jugable. 

Tercera semejanza con nuestras vidas actuales: el confinamiento nos llevó a que cada uno realizara sus labores individuales en sus hogares; el intercambio grupal de palabras quedó en el terreno de las llamadas por aplicaciones como Zoom o Meet, o en las aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp o Messenger. 

En esa asamblea de viajeros intergalácticos todo es sospecha y desconfianza. Una vez el convocante comunica a los demás lo que encontró, la razón de su llamada, empieza el intercambio de acusaciones y las defensas. El objetivo es votar por alguien y expulsarlo de la nave. Votar para botar (prueba de ortografía).

Botar a un inocente genera inconformidades. Botar a un impostor genera un alivio. El juego avisa si se ha expulsado a un impostor o a un tripulante. Claro, el videojuego ha sido creado de manera que sea posible realizar diversas configuraciones a su jugabilidad, por ejemplo, es posible deshabilitar la opción de confirmación del expulsado, lo cual dejaría a todos con la duda de si se ha decidido acertadamente o no. 

Finalmente, el juego culmina cuando haya sido asesinada la mayoría de los tripulantes, cuando se haya expulsado a los impostores o cuando los tripulantes hayan logrado culminar las tareas pendientes en el lugar.  

Todo lo anterior ocurre en tres escenarios, tres mapas: The Skeld (la nave), Mira HQ (una estación espacial) y Polus (una base construida en el planeta Polus). 

¿A qué se debe la fama de Among Us?

Among Us pasó de tener 30 jugadores por hora a 60 millones de jugadores diarios, lo cual ha dejado gratamente sorprendidos a sus creadores. Ahora es uno de los videojuegos más vendidos en Steam. 

¿Cuál es la razón de su crecimiento exponencial e inesperado? Llegó a su apogeo porque fue descubierto como una pieza arqueológica reciente de los videojuegos, sacada a la luz en los canales de El Rubius, Auronplay y KManus, por mencionar algunos. 

Destaco particularmente los videos de KManus en su canal de YouTube KManuS88. Es un avezado jugador que se ha dedicado a transmitir sus partidas en Twitch y a subir algunas de ellas a su canal de YouTube como tutoriales. Este es el primer video que publicó sobre Among Us, donde explica cómo jugar como impostor y ganar la partida: 

Digo que fue descubierto como pieza arqueológica porque el mundo va tan rápido que producimos fósiles día a día. Y no hay mejores arqueólogos de videojuegos que los youtubers, y no hay mejores creadores de la cultura pop que los youtubers. Tienen el poder de sacar a la luz, de reproducir e imponer y de esconder. Sin embargo, esto no es lo único que produjo esta popularidad. 

Hay tres elementos adicionales: el confinamiento por el virus, la dinámica detectivesca del videojuego y su relación con nuestra vida actual

El confinamiento

El covid y los monitores tienen una relación significativa. El virus nos confinó en una era de pantallas. Si bien es cierto que ya estábamos pegados a los monitores, la cuarentena nos pegó mucho más, como esa mosca que se acerca al computador, la espantamos y regresa de inmediato. 

En esa búsqueda por encontrar qué hacer, los videojuegos y los canales de YouTube (Netflix, Amazon Prime, etcétera, etcétera, etcétera) ofrecieron una respuesta para la distracción. Allí se descubrió Among Us, en esa búsqueda por el qué hacer, en ese afán por llenar las horas, por sacarnos del ojo la manecilla o reemplazarla por las agujas arcoiris del tecnocristal. 

Además, es un juego con pocos requisitos y multiplataforma. Se puede jugar en el computador o en el celular, sin demandar mayores requerimientos en el hardware. Que sea multiplataforma permite que todos los jugadores puedan acceder a una partida, sin distinguir entre los que juegan en el celular y los que juegan en el computador. 

Es un juego al alcance de todos. 

La dinámica detectivesca

El juego se construye sobre la narrativa clásica del relato policial. Hay un escenario, se ha cometido un crimen, se analizan las circunstancias y se obtienen hipótesis sobre el posible asesino. En esta dinámica queda por fuera el móvil del asesinato, tan importante en el relato policial. Queda por fuera porque el crimen es un requerimiento de la ficción propuesta por el videojuego. 

Aunque a veces hay un móvil para el crimen: si alguien sabe algo, mejor callarlo.

Cuarta semejanza: si alguien sabe algo, hay que callarlo. No, esta no hace parte de las semejanzas que estoy exponiendo, pero ¡vaya que es asimilable por ciertas representaciones de nuestra vida nacional!

(¡Ojo! Si durante la asamblea alguien ha expuesto pruebas convincentes sobre el impostor, y ese detective acaba muerto, se sembrarán claras sospechas sobre el acusado).

(¡Ojo! Si el detective anterior acaba muerto, es posible que el verdadero impostor haya empleado esa coartada para que se culpe al acusado, un acusado que realmente era inocente).

¡No se confíen! ¡Pidan pruebas!

Esta dinámica del descubrimiento, del misterio y del tejido argumentativo que permitiría dar con el asesino es lo que ha llevado al género del cuento y de la novela policial a ser uno de los más leídos. Es ciertamente atractivo acompañar las indagaciones de un detective (llámese Dupin, Sherlock Holmes o el detective Conan de la clásica serie animada japonesa) en su búsqueda del asesino. Aún más, resulta atractivo ser testigo de la manera en la que el criminal intenta burlar al detective

Among Us permite entrar en esa ficción del relato policial y participar en ella, interactuar en ese descubrimiento, en ese tejido de sospechas y acusaciones, poner a prueba nuestro ingenio para revelar o para ocultar. 

El mundo ficcional planteado en este videojuego y sus mecánicas de interacción que traspasan la frontera entre el mundo físico y el mundo virtual para ser parte viva de una trama policial son un gran acierto. Sin embargo, su fama o popularidad dependería del posicionamiento del producto, que bien sabemos implica un gasto publicitario elevado. 

Los youtubers lo hicieron posible. 

Allí estaba, oculta, entre las sombras, esta perla videojugable.

En este punto vale la pena mencionar una curiosa semejanza. En el género literario del relato policial, una mujer se ha ganado la popularidad: Agatha Mary Clarissa Miller, mejor conocida como Agatha Cristhie. Escritora británica autora de numerosas novelas de este género. 

Cuando empecé a jugar Among Us recordé una lectura de hace ya varios años. Se trata de The little niggers (Diez negritos), publicada en 1939, cuyo nombre fue cambiado en 2020 debido a la connotación peyorativa de la palabra nigger, pasando a llamarse Eran diez. Ya la novela había sido editada y publicada con el título And then there where none.

La trama de la novela es la siguiente: diez personas que no se conocen entre sí reciben una invitación mediante carta (era el lento y extenso WhastApp del momento) para asistir a una mansión en una isla remota, isla a la que solo se puede llegar y salir mediante transporte privado. 

La invitación es sumamente cordial y afectiva. Los diez se dirigen al lugar. Poco a poco van muriendo, asesinados según la forma representada en una canción infantil popular llamada The little niggers, de la que se obtiene el nombre original de la novela. 

Pues bien, en Among Us hay diez participantes, conocidos o desconocidos, y uno, dos o tres asesinos se ocultan entre ellos. ¿Es apenas una coincidencia?

Semejanzas con nuestra vida actual

No hay que mirar tan detenidamente para darnos cuenta de que Among Us se parece a nuestra vida actual. Ya he mencionado algunas semejanzas. Las mencionaré nuevamente, y otras más. 

  • 1. Estamos confinados. Los astronautas del videojuego también lo están, de alguna manera. Habitan la nave, una estación espacial y una base en un planeta lejano. Nuestras casas son la nave, a veces la estación, a veces el planeta. Estamos dentro.
  • 2. Las semejanzas estéticas no son menores. Los viajeros intergalácticos deben cubrir sus cuerpos para evitar morir por falta de oxígeno o por las condiciones climáticas o biológicas de dichos entornos. Nosotros portamos también nuestros elementos para la descontaminación y la protección del aire que respiramos. Basta mirar a un médico en su turno para ver que parece más un visitante del mundo exterior, mientras intenta protegernos de ese bicho que se nos aloja en el interior. Incluso, en esto hay similitudes con la clásica película de ciencia ficción Alien.
  • 3. Los astronautas pueden morir por falta de oxígeno. Estamos en iguales condiciones. Es doloroso decir más.
  • 4. Los tripulantes se entregan a sus tareas cotidianas, individualmente, aunque cada tarea tiene una implicación comunitaria. Solo pueden entablar una comunicación directa mediante un chat grupal o una llamada. Como ya lo mencioné, es una semejanza bastante clara: el confinamiento nos llevó a refugiarnos en nuestras labores u oficios individuales, en nuestros hogares, y solo mediante un chat grupal o una llamada hemos podido (hasta hace poco) dialogar con nuestros amigos o familiares.
  • 5. Esos viajeros del espacio no conocen al impostor. Solo pueden sospechar, pero incluso las sospechas pueden ser infundadas. Corren el riesgo de expulsar equivocadamente a un inocente. Nosotros tampoco sabemos quién puede portar a esa criatura que quiere reproducirse en nuestro interior, a la manera de las larvas de Alien

Hemos visto en nuestra realidad los numerosos casos de discriminación contra los contagiados, incluso contra los que se encargan de salvar nuestras vidas en los hospitales. A veces los tripulantes de Among Us son tan testarudos como cada uno de sus jugadores lo es en la vida real. Esa incertidumbre en el videojuego, la de no saber quién es el impostor, quién puede causarnos daño, la de no saber si seremos acusados equivocadamente, si hemos realizado algún movimiento sospechoso (como toser o estornudar por una alergia) que nos pueda causar la expulsión de la nave. 

De una manera bastante peculiar, Among Us refleja nuestra vida actual. Resulta paradójico que hayamos encontrado la distracción y el entretenimiento en una especie de reflejo menor de nuestra «nueva normalidad». 

Finalmente, frente a todo esto, solo me queda preguntar:

¿Es acaso la popularidad de Among Us producto de la posibilidad psicológica que nos brinda el juego para controlar, por fin, algo que se parece a nuestras vidas actuales? ¿Nos sentimos atraídos por él especialmente porque nos permite tener la posibilidad de descubrir lo que nos acecha y expulsarlo de nuestra casa? 

Como si esto se tratara de una partida en el juego, no entregaré las respuestas, sino las búsquedas.